domingo, 15 de julio de 2012

"Les Passages" de París

      Cuando uno pasea por París y de repente se encuentra ante la entrada de uno de estos pasajes cubiertos es como si retrocediera en el tiempo y pasara de siglo XXI al XVIII. Su construcción se inicia a finales del  XVIII.


      En esa época París ya era una ciudad de lujo y diversión pero su estructura medieval hacía que sus callejuelas estuvieran permanentemente polvorientas y embarradas. No había desagües ni cloacas y por ellas circulaba mucha gente de manera desordenada. Inicialmente, el Duque de Orleans que era el propietario del Palais Royal, construyó en sus jardines unas galerías porticadas donde se establecieron una serie de comercios que funcionaron con mucho éxito. A partir de aquí se inició la edificación de estos Passages que lo que hacían era unir calles paralelas o perpendiculares entre sí a través de unas galerias construídas entre casas y que se cubrían con una bóveda acristalada.


Jardines del Palais Royal

      Desde estos jardines podemos dirigirnos hacia el norte y adentrarnos en las calles desde donde se inicia el recorrido de estos Passages.




       Podemos ver como están decoradas estas galerías. Mosaicos en el suelo y elegantes claraboyas que permiten una iluminación totalmente natural. El comercio es muy variado. Desde lujosas vinotecas con terraza exterior (a la galería), donde es saludable para el bolsillo no entrar, antiguas pastelerias, anticuarios, librerías antiguas, etc.



        Todos los Passages tienen nombre y a pesar de que en todos hay un poco de todo antiguamente estaban más especializados.

      Asi por ejemplo en el Passage Jouffroy podemos visitar un antiguo comercio de bastones, Bastones Monsieur Segas. Aquí los encontraremos a diferentes precios desde 150 a 1500 euros. En el Passage Chartres hay una fantástica tienda de pipas cuyo dueño la abre y cierra cuando le viene en gana. También existe una tienda de soldaditos de plomo (le informaré a Ramón Labayen) donde venden todo tipo de soldaditos de diferentes paises y en diversas posturas, así como armamento, animales, estandartes, etc, de una calidad excepcioal. Los precios ni pregunté. En el Passage Colbert podemos tomar un estupendo café en el café-restaurante Le Grand Colbert, mítico establecimiento parisino.



      Al comienzo de este artículo he insertado una foto de la entrada del Passage Panoramas. Es conocido por albergar comercios de filatelia y de tarjetas postales. Aquí he llegado a encontrar postales de San Sebastíán, Azpeitia y Tolosa. Los franceses son muy aficionados a coleccionar de todo y dentro del mundo de las tarjetas postales puedes encontrar de todo y en muy buen estado. Otra cosa son los precios.


      Como se puede ver en las fotografías, por dentro, son todos diferentes.Tienen como característica común el estar cubiertos por una bóveda acristalada siendo su iluminación totalmente natural. Tambíén varía el comercio en función de la categoría del Passage.



      En la confluencia de dos Passages nos encontramos con este comercio (reloj incluído) que datan de 1846. No recuerdo los nombres pero recuerdo que fue la parte final de este recorrido. De aquí salimos a la plaza donde se encuentra La Bolsa y tras la caminata nos  fuimos a comer a un establecimiento parisino de toda la vida: "Bouillon Chartier" (7 rue du Fg. Montmartre) con página web http://www.restaurant-chartier.com/. Vale la pena entrar en el apartado "A Table" para ver los precios.


      Restaurante que data de 1896, con un aire totalmente de principios de S. XX, en el que no se reserva mesa pero que siempre hay una libre. Todavía se conservan unos muebles con cajones numerados donde los clientes guardaban su servilleta y los cubiertos ya que en el local solo te servían el plato y la bebida.


      No lo he mencionado pero todo esto lo hicimos acompañados por 2 amigos parisinos (Marc y Christine) que fueros unos perfectos guías.

      Un saludo,


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