viernes, 23 de agosto de 2013

Románico en el Valle de Bohí

      El Valle de Bohí (La Vall de Boí en catalán) está formado por un conjunto de valles situados en la zona nororiental de la provincia de Lérida, dentro de la comarca de la Alta Ribagorza.


      Este valle tiene un fuerte atractivo turístico por varios motivos: estación de esquí de Boí-Taüll, senderismo por numerosas rutas de montaña con importantes lagos de origen glaciar, el Parque Nacional de Aigüestortes, termalismo en Caldas de Bohí y como no, la presencia del románico tanto en forma de arquitectura, de pintura y escultura en madera.




Sant Climent de Taüll
 
      Una pregunta que nos hacemos nada más llegar allí es la siguiente: ¿cómo es posible tanta construcción romanica y de características tan similares en un valle que históricamente ha estado tan aislado?. Pues bien, hagamos un poco de historia.



Sant Feliu de Barruera

      Es en el siglo XII cuando el Valle de Bohí sale de su aislamiento secular gracias a la reconquista que emprende el rey aragones Alfonso el Batallador (entre 1118 y 1120). Este valle se encontraba dominado por el Señor de Erill que se adhirió al rey aragonés de manera entusiasta. Los musulmanes estaban muy cerca y no se adentraron en el valle por su dificultad orográfica y porque no había nada de lo que se podían beneficiar. El Señor de Erill y sus soldados realizaban escaramuzas en territorio musulmán y volvían al valle con todo lo que podían robar. Fue así como poco a poco y con la ayuda del rey aragonés fue amasando una importante fortuna y para mostrar su poderío y dar gracias a Dios contrató a los mejores arquitectos de la época, la mayoría de origen lombardo, pintores y escultores, y construyó iglesias en todos los núcleos urbanos. Estas iglesias guardaban similitudes en su construcción y las pinturas eran de clara inspiración bizantina así como las esculturas en madera. Se creó una especie de sinergia artística sin parangón en la historia del románico español.


Puerta de Sant Feliu de Barruera

      Este valle hasta bien entrado el siglo XX ha permanecido bastante aislado y gracias a este aislamiento se podido conservar casi todo el patrimonio en relativo buen estado. No ha pasado como en otros territorios que fueron sucesivamente conquistados y ocupados y sus iglesias destruídas para la construcción de otros edificios religiosos. Como comenté en el artículo del Claustro de Palamós, en los comienzos del siglo XX los potentados americanos descubren un fabuloso patrimonio artístico en España que no estaba sujeto a ningún tipo de control y protección por parte de las autoridades. No había leyes en ese aspecto y su comercialización por anticuarios, párrocos, secretarios y alcaldes de ayuntamientos, etc, fue vergonzosa. No hay más que entrar en museos americanos como el Metropolitan de NY para darse cuenta de la magnitud de lo expoliado. Ante semejante situación el Museo Nacional de Arte de Cataluña (Barcelona), temiendo que las pinturas de estas iglesias puedan caer en manos de multimillonarios americanos, deciden "arrancarlas" y trasladarlas a dicho museo en 1922. Por lo tanto, las pinturas que podemos apreciar en estas iglesias son copias de las originales que se encuentran en el Museo Nacional de Arte de Cataluña de Barcelona. En You Tube podemos ver como es la técnica de arrancamiento a strappo de las pinturas murales.




Sta. Eulalia de Erill la Vall
 
      Voy a hacer a continuación una relación de estas iglesias:

      - Sant Feliu de Barruera


Cabecera y campanario de Sant Feliu de Barruera

      - Sant Climent de Taüll. En el abside central, en su interior, podemos ver la impregnación que ha quedado de las pinturas originales una vez retirada la copia que se hizo en yeso pintado. Esta iglesia es probablemente la más conocida de todas las que constituyen el patrimonio románico de este valle.





Sant Climent de Taüll
  


Abside central de Sant. Climent de Taüll


Entrada a Sant Climent

      - Sant Joan de Boí





Cabecera y campanario de Sant Joan de Bohí
  



Abside lateral y campanario de Sant Joan de Bohí
       

Entrada a Sant Joan de Bohí
      - Santa Eulalia de Erill la Vall




Santa Eulalia de Erill la Vall
 
      - Santa María de Taüll


Cabecera de Santa María de Taüll

Abside central de Santa María de Taüll

      Quedan otras que no visitamos pero guardan similitudes arquitectónicas: Santa María de Cardet, Sant Quirc de Durró, La Nativitat de Durró y L'Assumpció de Cóll.





Sant Feliu de Barruera
         A los posibles visitantes recomiendo ir en primer lugar a Erill la Vall y visitar el Centro de Interpretación del Románico (www.centreromanic.org) Se encuentra junto a la Iglesia de Santa Eulalia y ahí te orientan sobre las visitas. Puede que ese día te toque en catalán. A nosotros nos tocó en castellano. El o la guía te espera más o menos cada hora y media en una iglesia, pagas la entrada a la iglesia y guía y así puedes ver las que te interese. Cuando contratas guía, si hay visitas en esa iglesia tu tienes prioridad y el resto de visitantes debe abandonarla mientras el guía da sus explicaciones. La puntualidad es exquisita y las explicaciones muy interesantes. En una mañana puedes ver 4-5 iglesias ya que la distancia entre los pueblos no sobrepasan los 5 Km.




Sant Climent de Taüll
  
      El complemento perfecto es comer en cualquiera de esos pueblos, muy cuidados y de arquitectura típica pirenaica, y por la tarde a las termas del Hotel/Balneario Caldes de Boí. Cervecita antes de cenar, por ejemplo en Taüll, junto a la iglesia de Sant Climent viendo la puesta de sol, y una butifarra amb mongetes para cenar. ¡Qué más podemos pedir!. Piedras y gastronomía.

      Para llegar hasta el Valle de Bohí recomiendo ir por la autopista francesa de los Pirineos hasta la salida de Montrejeaux. De aquí a Viella y atravesando el nuevo túnel de Viella llegar hasta el Valle de Bohí. Más o menos unas 5h de viaje. Vale la pena para pasar varios días. Para un fin de semana demasiado lejos.

      Para cualquier amante del románico creo que es una visita obligada. No le defraudará sino todo lo contrario.

      Un románico saludo,   

martes, 13 de agosto de 2013

El Claustro de Palamós

      Palamós es una ciudad costera catalana, de la provincia de Gerona, localizada en el Baix Empordà (Bajo Ampurdán). Famosa como destino turístico, su nombre saltó a los medios en verano de 2010 porque había aparecido un claustro románico en los jardines de una masía (Mas del Vent), en un costado de la piscina.




      En una revista francesa de decoración, AD, en su número de Julio-Agosto, se publicó un reportaje en el que un matrimonio holandés abría las puertas de su masía para mostrarla. Cual fue la sorpresa al aparecer un claustro románico en sus jardines. Las preguntas eran obvias: ¿cómo había llegado hasta allí?, ¿es auténtico?, ¿es una copia?.



       El impacto fue mayúsculo y diversos especialistas en Arte Medieval comenzaron a interceder ante el propietario, el holandés Kurt Engelhorn e instituciones locales, para que pudiera ser visitado. Obtuvieron la callada por respuesta. Destacaron por su insistencia el Profesor Gerardo Boto catedrático de Arte Medieval de la Universidad de Girona y la asociación Amigos del Románico (AdR) www.amigosdelromanico.org.

Prof. Gerardo Boto
       En Mayo de 2012 durante unas jornadas de Arte celebradas en Barcelona, el profesor Boto da una conferencia en la que habla sobre el claustro y explica las gestiones llevadas a cabo para que pueda ser visitado. Al mes siguiente, el diario El País publica la noticia de la existencia en Palamós de un claustro románico de propiedad privada y la Generalitat pide al juzgado territorial que pueda ser visitado.

Peridis en el claustro

      Los técnicos de la Generalitat visitan el conjunto y en Julio de ese año emiten un informe firmado por el Sr. Eduard Riu i Barreda en el que concluye que es una construcción elaborada en el primer tercio del S. XX e instalada en La Ciudad Lineal de Madrid entre 1931 y 1958, año en el que es adquirida por el abuelo del actual propietario. Por lo tanto, no se trata de un claustro románico desmontado de un emplazamiento medieval sino de una recreación historicista. Tambien informa que cabe la posibilidad de que algunas piezas, indeterminadas según relata, sean antiguas. Aunque falso, el conjunto queda catalogado como singular y recomienda sea incorporado al patrimonio artístico catalán.

      La polémica estaba servida. Gerardo Boto junto a otros especialistas en románico entre los que se encontraba el dibujante y arquitecto José Mª Pérez González (Peridis), consiguen visitar la obra y tras minuciosos estudios de las dimensiones, columnas, esculturas de los capiteles, etc llegan a la conclusión de que es una obra auténtica.  En el boletín de Amigos del Románico de Diciembre de 2012 (Nº 15 pag. 68-77) el profesor Boto explica de una manera minuciosa, muy técnica y muy didáctica, las similitudes entre esas esculturas y otras que podemos apreciar en Silos, San Juan de La Peña, etc. También relata como llegó este claustro a su emplazamiento actual y cual era inicialmente su destino.


Peridis en Mas del Vent


      El asunto parecía que había entrado en una fase de stand by aunque en los ámbitos románicos se seguía poniendo en duda el informe de la Generalitat. El consejero de Cultura, Ferran Mascarell, seguramente presionado por el debate suscitado, se reúne este verano con dos expertos como Marius Vendrell experto en patrimonio arquitectónico y Gerardo Boto. Se decide rectificar el informe anterior y se encarga uno nuevo al catedrático de Historia de Arte Eduard Carbonell. Paralelamente se abre un expediente para protegerlo, lo cual implica que el claustro no se puede tocar y así evitar que el propietario actual lo pueda desmontar y  llevárselo, cosa improbable pero posible legalmente. Si el resultado es de autenticidad, el propietario actual estaría obligado a cuidarlo y a permitir la visita al público como mínimo cuatro días al mes así como a los investigadores que desearan estudiarlo. Supongo que el propietario se estará arrepintiendo de haberlo enseñado en una revista. Buena le ha caído al holandés.

      Estas últimas noticias las recogía el diario El País el 7 de Agosto de 2013.



      En las fotografías superiores podemos ver a Peridis. Aconsejo visitar su web dedicada al románico www.romanicodigital.com.

      Voy a intentar hacer un resumen.




      Un anticuario, Ignacio Martínez Hernández (en la foto superior junto al claustro en Ciudad Lineal) conocido en el mundillo de las antigüedades de la época por sus negocios con magnates americanos como Julia Morgan o W.R. Hearts, instala en 1931 en la Ciudad Lineal de Madrid un claustro románico para vendérselo a un americano, Arthur Byne. Según se ha podido saber, Juan Manuel Ortiz, hijo de uno de los operarios que trabajaba con Ignacio Martínez, Julián Ortiz, testimonia que a esa finca de Ciudad Lineal cuyo propietario era el anticuario, llegan a partir de 1931 cargamentos de piedras procedentes de Salamanca. Estas piedras reciben un baño de anilina para homogeneizar su aspecto y se inicia su montaje y ensamblaje con el objetivo de mostrar el conjunto al americano. Todo corre a cargo de Ignacio Martínez. El destino final era Estados Unidos. En 1935 Arthur Byne muere y el anticuario se queda sin comprador. Es en 1958 cuando el abuelo del actual propietario de la finca compra este claustro y lo instala en Palamós. Los últimos avances en la investigación sitúan su origen en Salamanca en el siglo XII junto a la catedral románica de la ciudad.

      Es una buena noticia para todos los amantes del románico. Por fin se disiparán todas las dudas e incluso podrá ser visitado. Aunque fuera de su entorno, su emplazamiento actual, viéndolo en las fotos, me parece de lo más agradable, junto a la piscina y en medio de magníficos pinos mediterráneos.

      Un románico saludo,    

miércoles, 19 de junio de 2013

Gaztelubide

      Gaztelubide es una Sociedad Gastronómica de San Sebastián sita en la Parte Vieja, junto a la Parroquia de Santa María (www.gaztelubide.org).  Como su nombre indica está junto a un camino que sube hacia el castillo que hay en Urgull (Castillo de la Mota). Gaztelubide nace de una escisión de la Sociedad Gaztelupe, situada en la calle 31 de Agosto, en 1933. Su sede se inaugura el 19 de Enero de 1934 y esa noche sale por primera vez su tamborrada. En su escudo se pueden ver unas cifras (44 y 51) que se corresponden con el resultado de la votación que hubo en Gaztelupe.

Escudo de Gaztelubide

      Juan Mari Abad es un socio histórico de Gaztelubide y como Tambor Mayor dirigió su tamborrada desde el año 1995 hasta el 2008 (ambos inclusive)  . Es un hombre entañable y muy querido por cualquier persona que le conozca. Desde hace varios años nos invita a unos compañeros de trabajo a la cena de la víspera de San Sebastián. Este año nos invitó el domingo 16 de Junio a lo que llaman " Almuerzo de Exaltación de la Verdura de Tudela". En esta ocasión fuimos acompañados por nuestras féminas, lo cual no está permitido en la cena de la víspera de San Sebastián.


      En la foto de arriba podemos ver un aspecto de la Sociedad durante la comida. Estábamos 110 comensales. Al fondo se ve a tres joteros de Tudela y a una acordeonista (sentada) que nos cantaron  jotas navarras a lo largo de la comida.

      El menú fué de lo más sugerente: Ensalada de cogollos del grumillo con tomate feo de Tudela, cebolla babosa y rabanetas. Espárragos frescos en aceite virgen extra. Cebollas estofadas con puré de hinojo. Alcachofas con hongos, pochas a la navarra y carrilleras de ternera con verdura. Canutillos con mousse de espárrago y chocolate caliente en los postres y después, cafés, copas y el que quería champán.. Todo cocinado por la Bodega/Restaurante Prícipe de Viana, de Murchante (Navarra), con José Aguado Hernández (Socio de Gaztelubide y Jefe de Cocina del Restaurante) al frente de cuatro cocineros. Los caldos procedían de la misma bodega (Tinto Crianza y Blanco Chardonay). Los cocineros se habían levantado a las 5 de la mañana y con todos los ingredientes desde Murchante  a Gaztelubide.

Orfeón de La Castaña dándolo todo

      La comida fue amenizada por el Orfeón de La Castaña, compuesto por socios, y unos joteros de Tudela. Este Orfeón pasea el nombre de la Sociedad por medio mundo ya que organizan muchas excursiones y cantan por todas partes. Durante la comida interpretaron piezas musicales como boleros zarzuela, ópera, folclore vasco, etc. También lo hicieron de forma individual. Todo acompañado por un pianista. También vendieron boletos para un sorteo de un crucero por el Mediterráneo en Septiembre. Aparte de cantar en muchos sitios lo harán también en el barco.

      Mención aparte merece el "numerito" de Juan Mari Abad y "Marquitos" interpretando el bolero "Muñequita linda". Es para verlo y oirlo. Geniales.

      En resumen, comida muy agradable y entretenida. Para cuando nos dimos cuenta eran ya las 7h 30. Era el momento de la despedida a pesar de que el ambiente todavía seguía.

      Un saludo,

miércoles, 5 de junio de 2013

Las tres caras

      Estando de residente en el Hospital General de Vic (Barcelona), dentro del Servicio de Anestesiología y Reanimación, tenía como Jefe de Servicio al Dr. Vicenç Lluis Planella. El Dr. Planella, de dilatada trayectoria como anestesiólogo, había llegado a ser Jefe de Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Clinic de Barcelona así como Presidente de la Sociedad Catalana de Anestesiología y Reanimación. Era una persona entrañable. De un carácter muy fuerte pero a la vez muy noble y defensor a ultranza de los miembros de su equipo, mantuvo muy cohesionado al Servicio y éramos todos una piña. La verdad es que fueron muy buenos años de aprendizaje y formábamos un equipo en el que "los mayores" nos enseñaban a "los pequeños" y desde muy pronto nos dejaron volar solos. El hecho de que el Servicio fuera el responsable de la Unidad de Reanimación, que funcionaba como una auténtica UCI  dadas las características de los pacientes, fue muy importante para la formación de los que estábamos como residentes (Jordi Serrat y yo). Tuvimos una visión muy amplia de lo que es un enfermo crítico así como del seguimiento de los postoperados graves.

      Hace unos días encontré parte de un llavero de plata que el Dr. Planella nos regaló a todos los miembros del Servicio. Representa de una manera muy fidedigna el antes, el durante y el después de lo que para un paciente significa someterse a una anestesia general. En el llavero también aparecen las iniciales de cada uno de nosotros.

      En la parte superior del llavero vemos una cara que nos expresa preocupación. El paciente está intranquilo, receloso, temeroso. Todo para él es nuevo y muestra sus inquietudes: ¿Me darán "demasiada" anestesia?, ¿me despertaré en mitad de la intervención?, ¿me despertaré cuando termine la intervención?, ¿me puedo morir?. Son preguntas que frecuentemente nos hacen los pacientes en la visita preoperatoria. La cara inferior nos muestra al mismo paciente dormido con los ojos cerrados y los párpados caídos. El día de la intervención quirúrgica ha llegado y el anestesiólogo le acaba de administrar las drogas correspondientes. Cara de indiferencia y de no sentir absolutamente nada. Los fármacos anestésicos que hemos administrado están cumpliendo su objetivo.




   
     Y vayamos a la tercera cara: la intervención se ha desarrollado dentro de la normalidad, el paciente se ha despertado, el cirujano ha hablado con él y le ha explicado el alcance de la cirugía. El anestesiólogo responsable, dentro de su cometido de tratar el dolor, ha dado con la combinación perfecta de analgésicos y el equipo de la Unidad de Reanimación Postanestésica lo tranquiliza y controla sus constantes vitales. El paciente  muestra placidez y confort.

    He decidido publicar las caras por dos motivos. Primero como recuerdo al Dr. Planella, con quien me carteé en varias ocasiones una vez dejé el Hospital General de Vic y del que guardo muy grato recuerdo y en segundo lugar por lo mucho que dice este llavero con sólo ver las tres caras. Expresa perfectamente todo lo relacionado con el mundo de la Anestesiología y su relación con el paciente. ¡Cuánto se podría escribir mirando estas tres caras!.

      Un saludo,

viernes, 24 de mayo de 2013

Palmeras en la nieve

      Es el título de una novela de la aragonesa Luz Gabás (Monzón 1968). Es una historia novelada o una novela historiada, como se le quiera llamar, de una época en la que España poseía la colonia de Guinea Ecuatorial, llamada entonces Guinea Española, con sus dos provincias: Río Muni (en el continente) y Fernando Poo (isla). Recuerdo perfectamente como en el colegio, en la asignatura de Geografía, las incluíamos como provincias españolas. Creo que las generaciones actuales desconocen totalmente que España poseyera colonias en Africa.


Luz Gabás

      La autora, cuyo padre y abuelo trabajaron y vivieron en Fernando Poo durante esa época, nos sumerge de una manera magistral en la isla y, dada su amplísima información sobre la ex-colonia, nos sitúa en los años previos a la independencia de Guinea Española (1968).

Mapa de Guinea Española con la isla de Fernando Poo
  
       En los años 50 del siglo pasado,dos hermanos, Jacobo y Kilian, habitantes de un pueblo imaginario de la provincia de Huesca (Pasolobino),situado en lo que actualmente sería Cerler, emigran a Guinea Española en busca de trabajo y fortuna. Su padre trabaja allí desde hace varios años en la finca Sampaka dedicada al cultivo del cacao (esta finca existe todavía en la actualidad). Su cacao se considera de una calidad extraordinaria y se exporta por todo el mundo.

       En la vida real esta finca fue fundada por un oscense a principios del S. XX y allí fueron a trabajar muchos habitantes de la comarca de La Ribagorza ( Benasque, Benabarre, Bisaurri, Capella, etc). Vale la pena leer en el Blog de Carlos Bravo Suarez un articulo publicado el 28 de Septiembre de 2008 sobre la presencia de los ribagorzanos en Guinea.
 http://carlosbravosuarez.blogspot.com.es/2008_09_01_archive.html



      Volviendo a la novela, vamos viendo a lo largo de la misma las vicisitudes de estos dos hermanos junto a su padre en la plantación de Sampaka. Jacobo y su padre llevaban varios años allí. Kilian, protagonista de la novela, va por primera vez en 1953. Hace el viaje en barco desde Cádiz junto a su hermano. En la plantación trabajaban 2 años seguidos y volvían de vacaciones durante 6 meses. En el puerto de Bata, capital de Rio Muni, les espera su padre, Antón, y de allí a Santa Isabel, capital de la isla de Fernando Poo.


      Jacobo y Kilian son muy diferentes. Jacobo es juerguista, extrovertido, lleno de energía. Es de los que cree que los negros tienen que estar eternamente agradecidos a los blancos ya que sin éstos Africa no hubiera progresado. Kilian es más reflexivo, le interesa lo que ocurre en Guinea, cómo nos ven los nativos. Entabla amistad con los guineanos, se enamora de una nativa e incluso es invitado a ceremonias de una tribu de buvis. En Guinea Española había dos facciones entre los nativos: los fang y los buvis. Los fang dominaban en el territorio de Rio Muni(continente) y los buvis en la isla de Fernando Poo, eran irreconciliables.



     
       La llegada a Santa Isabel y a la finca de Sampaka están muy bien relatadas. La escritora describe con toda fidelidad lo que Kilian va encontrando durante ese trayecto. La imagen de su llegada a Fernando Poo se le quedará grabada en sus pupilas para el resto de su vida. Su hermano ya se lo había advertido: playas, calas de blanca arena con una vegetación tan frondosa que llegaba hasta la mismísima arena. El agua de tonalidad turquesa que abarcaba toda la gradación de verdes que se pudiera imaginar. La llegada al puerto con el ajetreo de los trabajadores, negros, y la empinada cuesta que debían subir hasta llegar a la Avenida de Alfonso XIII: La cuesta de las fiebres (nadie que la sube se escapa de ellas). El trayecto en coche por Santa Isabel le impresiona pero lo que ya le deja casi sin respiración es la entrada en Sampaka: un gran túnel con tierra rojiza y a ambos lados enormes palmeras reales que tapaban casi por completo la entrada de luz.

Entrada a la finca de Sampaka
 
       Los días posteriores a su llegada transcurren de descubrimiento en descubrimiento. Se describe muy bien la relación de los españoles o coloniales con los llamados braceros, nigerianos en su mayoría, que eran los que trabajaban en los cacaotales. Los nativos guineanos bastante tenían con sus espíritus y sus supersticiones. No eran buenos trabajadores. Muy documentado está todo lo relacionado con el cultivo, recolecta y tueste del cacao, las dos estaciones que existen en esa zona próxima al Ecuador, la seca (calor axfisiante) y la húmeda (lluvias torrenciales y mucha humedad). El huso horario: siempre duran las mismas horas la noche y el día. Como se divertían los españoles: El Casino, El Club de Tenis y sin desperdicio, el lugar de alterne por excelencia de Santa Isabel: el Anita Guau (existió en la vida real).



       La trama principal de la obra arranca en Pasolobino donde Jacobo y Kilian viven siendo ya mayores.  Las circunstancias de la independencia de Guinea, con una gran animadversión de los negros a todo lo relacionado con los blancos (a pesar de que gozaban de nacionalidad española), hizo que los españoles allí residentes y con prósperos negocios tuvieran que salir por piernas con prácticamente lo puesto (muy bien relatado en el libro). En el 2003 Clarence, hija de Jacobo, encuentra un trozo de una carta que le deja intranquila. Decide viajar a Guinea e investigar lo que ese mensaje deja traslucir. Se adentra en ese pasado colonial y va conociendo a personajes que tuvieron relación con su familia. Un secreto ocultado por ambos hermanos sale a relucir y ello cambiará totalmente la relación que entre ellos existió.

      Resulta muy interesante la historia de esta parte de Africa con las sucesivas aportaciones de portugueses, ingleses y finalmente de los españoles así como la situación político-social y económica de Guinea previa a la independencia. El mayúsculo error del gobierno español de turno en designar a Macías como presidente y su posterior fallido golpe de estado para derrocarlo. En esa época Guinea tenía la renta per capita más alta de los paises africanos y la presidencia de Macías llevó al pais a la miseria y pobreza más absolutas. La despreocupación española sobre un territorio muy rico en materias primas: cacao, madera, café y petróleo (se sabía que había importantes yacimientos en el subsuelo) así como el abandono a su suerte que sufrió la población española alli residente son asimismo destacables. Que poca información sobre Guinea nos dieron y que poco protagonismo se les ha dado a sus ex-habitantes a los que se les obligó, cuando llegaron en 1968, a no comentar nada de lo que allí ocurrió.  Otros países como Francia o Inglaterra tienen un notable control sobre sus excolonias implicándose en sus conflictos como recientemente ocurrió en Mali, excolonia francesa, impidiendo el avance de tropas islamistas (Francia envió a sus paracaidistas), todo ello gracias a una inteligente politica exterior. Sus procesos de descolonización nada tuvieron que ver con el que el gobierno español realizó en 1968, aunque parece que actualmente la presencia e influencia de lo español vuelve a asentarse de nuevo en Guinea Ecuatorial.

Manuel Fraga con Macías el día de la independencia
      
       El 3 de Agosto de 1979 Teodoro Obiang Nguema, sobrino de Macías, dio un golpe de estado derrocando a su tío. Macías fue juzgado y condenado a muerte. Ningún soldado guineano quiso formar parte del pelotón de fusilamiento ya que pensaban que tenía poderes sobrenaturales y tuvieron que ser soldados marroquíes los que dispararon.

      Para todo aquel que quiera conocer algo de nuestro pasado colonial aderezado con una historia familiar impactante recomiendo este libro. Yo personalmente he disfrutado muchísimo leyéndolo y reconozco que me ha enganchado. Durante su lectura he ido buscando información en Internet sobre esa ex-colonia española y he comprobado que mucho de lo que describe el libro existió y existe en la actualidad. Al terminarlo te das cuenta que Guinea se te ha pegado un poco en el cuerpo.  La autora en un gesto que le honra, al final de la obra, hace una relación de todas sus fuentes bibliográficas, que son muchas.

      Editado por Planeta, 732 páginas.

      Un saludo,

viernes, 3 de mayo de 2013

Desde el otro lado

      Hace unos días tuve que pasar por el quirófano para ser intervenido de una dolencia menor que precisaba de cirugía. Pasé los controles obligatorios: visita con el cirujano, visita preanestésica con la amable anestesióloga que solucionó mis dudas en cuanto al tipo de anestesia (regional o general) optando finalmente por la anestesia general y firma de los obligatorios consentimientos informados. Tengo que confesar que uno se dedica a ello (soy anestesiólogo) y sentía curiosidad de observar como se ve "el mundo" desde el lado del paciente. Iba muy mentalizado al quirófano y tenía una total confianza tanto en el cirujano como en el anestesiólogo (compañero de trabajo). Conozco a la perfección todos los pasos que se deben dar antes de "dormir" a un paciente y el exhaustivo control intraoperatorio a que son sometidos, las llamadas constantes vitales. La pericia y experiencia del cirujano así como del personal de enfermería que estaba en el quirófano también eran garantía de éxito.

Qurófano

      La intervención se desarrolló dentro de la normalidad con una duración aproximada de 1h 15'. Lógicamente no fui consciente de nada y para cuando abrí los ojos estaba en la URPA (Unidad de Reanimación Post Anestesica) al cuidado de una estupenda enfermera. Según me contaron, al despertarme en el quirófano era capaz da pasarme solo a la cama pero me lo impidieron y entre todos, evitando que hiciera esfuerzos, me ayudaron a hacerlo. Reconozco que de este episodio ni me acuerdo. Me fui espabilando poco a poco y cuando ya estaba suficientemente consciente me llevaron a la habitación. Estube ingresado unas horas y a media tarde me dieron el alta.

      Poniéndome en el lugar del paciente ves  que los pasos que debes dar están perfectamente establecidos y si te dejas llevar, que es lo que tienes que hacer, todo sale bien. Las explicaciones del personal de información son precisas, su amabilidad exquisita. Una vez en la habitación te dan un erótico camisón, de un material parecido al papel, que te lo debes poner habiéndote despelotado previamente. Te lo atas por detrás y a esperar en la cama. Un sonriente camillero entra en la habitación y te dice que tu turno ha llegado. Te lleva, empujando la cama por la parte de los pies. Tu vas de espaldas al mundo. Sería más entretenido ir al revés, es decir,  mirando de frente, pero supongo que lo harán así para no perder de vista el careto del paciente, no vaya a ser que le dé un vahído y el camillero ni se entere. Entré al quirófano, saludos, voces de ánimo, ¡valiente!, ¡torero! y chorradas por el estilo. El anestesiólogo responsable me cogió una via en el antebrazo izquierdo y a partir de ahí, teniendo como vista cenital un plafón donde se juntan los brazos de las diferentes pantallas que hay dentro del quirófano, a dormir. La inducción fue maravillosa, suave, muy placentera. Me colocaron un dispositivo llamado mascarilla laríngea (ver en Google "imagenes de mascarilla laringea") que ayuda a mantener una comunicación entre mi aparato respiratorio y el respirador que se programa para que me asista de manera artificial con el objetivo de oxigenar perfectamente mi organismo.


Cirujanos operando

      Una vez en la URPA te das cuenta del estado de sopor en el que te encuentras (mezcla de los diferentes fármacos administrados: hipnóticos, opioides, benzodiazepinas, gases anestésicos, etc) y de que te cuesta mantener los ojos abiertos. La sequedad de boca es impresionante (causada por un fármaco que generalmente usamos: atropina, extracto de la planta atropa belladona). La enfermera responsable te va preguntando como te encuentras y si te duele algo. Observo a mi alrededor y calculo que estamos unos cinco pacientes, por cierto uno de ellos un auténtico plasta ya que no callaba y no dejaba de hacer preguntas. La enfermera, muy educadamente, las iba contestando. Supongo que lo único que estaría pensando la enfermera  sería mandarle a la habitación, ya que como dice un colega anestesiólogo ¡dónde mejor que con su familia!. Poco a poco fui recobrando la consciencia, la enfermera me dio algo de agua y antes de mandarme a la habitación, un chicle ¡Bendito chicle!.

      Al llegar a la habitación estaba mi mujer y comentamos la jugada. Pasó la Jefa de Enfermería a saludarnos muy amablemente. Posteriormente el cirujano me dio precisas instrucciones y el anestesiólogo colega hizo lo propio. Hablamos sobre los fallos de carrocería que van apareciendo con la edad, él también ha pasado lo suyo, y para cuando me di cuenta tenía la comida en la habitación: sopa de arroz que me supo a gloria, un yogur y un zumo de naranja. Todo ayudado por mi resignada esposa. Lógicamente apareció un agradable sopor postpandrial y acompañado de mi inseparable iPhone nano escuché entre nebulosas la 8º sinfonía "incompleta" de Schubert. Más tarde apareció una guapísima compañera anestesióloga (casada y con dos hijos, por si a alguien le entran dudas) a saludarnos y charlamos un rato sobre unas vacaciones que iba a emprender. Así fue transcurriendo la tarde hasta que a eso de las seis, encontrándome bien y con el permiso del cirujano, decidimos volver a casa.


Etiquetas de fármacos anestésicos

      Ya me habian operado en otras ocasiones pero nunca desde que soy anestesiólogo. Pasando por ahí comprendes mucho mejor las angustias y las dudas que pueda tener la gente cuando va a operarse de algo. Es importante ver el mundo desde "el otro lado" porque así puedes informar con más conocimiento de causa sobre las dudas que nos plantean los pacientes.

       En la vida cotidiana, en el día a día, vamos tomando decisiones, importantes y menos importantes. Decidimos cuando salimos de casa, cuando volvemos, que compra vamos a hacer, cuando vuelvo, lo que voy a hacer para comer, etc. En un centro hospitalario estás vendido, como suele decirse. Deciden por tí. Eso a mucha gente le inquieta pero hay que tener en cuenta que todo funciona perfectamente y que lo hacen siempre pensando que va a ser lo mejor. De eso se trata. Y en cuanto al tema de la anestesia, que a mucha gente le angustia más que la propia cirugía, siempre explico lo mismo: nunca en la historia de la medicina un paciente ha estado tan vigilado en quirófano como actualmente y todos los parámetros que controlamos (electrocardiograma continuo, tension arterial, ondas de pulso, oxigenación corporal, grado de hipnosis, parámetros ventilatorios, etc) nos dan información exacta de cual es el estado del paciente a lo largo de toda la intervencion quirúrgica.


Equipo Quirúrgico

      Como podemos ver en la foto, dentro del quirófano hay todo un equipo integrado por  cirujanos (uno o dos), enfermero/a instrumentista, enfermero/a circulante que es el o la que suministra a la instrumentista el material que va necesitando y uno (generalmente) o dos anestesiólogos/as. Cada uno sabe muy bien cual es su trabajo y todo ese esfuerzo va destinado única y exclusivamente a que todo se desarrolle de una manera óptima para que la intervención quirúrgica sea un éxito.

      Un saludo,

domingo, 21 de abril de 2013

Piedras

      Enredando en casa hace unos días aparecieron una serie de piedras que solemos ir guardando y que proceden de diferentes sitios. Es un buen recuerdo y cuando las miras te acuerdas perfectamente donde estaban cuando las cogiste. Actualmente las tengo en una estantería y ,exceptuando la litográfica, son de reducido tamaño. Voy a ir describiéndolas y adjuntando las fotos correspondientes.

      Empiezo por la litográfica. No procede de ningún viaje, es un recuerdo familiar. Su origen está en Tolosa concretamente en una conocida empresa dedicada a las artes gráficas y que actualmente no existe. Me refiero a Gráficas Laborde y Labayen, pionera en las artes gráficas guipuzcoanas y españolas. En esta empresa se imprimieron sellos, etiquetas, papel de vasares, postales, carteles, etc, y contaron entre sus dibujantes a afamados artistas de la época como David Alvarez, G.H.Oñativia, Carlos Landi Sorondo, Txiki, Antequera, Penagos, Domenech, etc.

Piedra litográfica de Laborde y Labayen. 30x25x5cm aprox.

      En este caso se trata de una piedra preparada para la impresión de etiquetas de conservas vegetales. Su estado de conservación es muy bueno. Es de destacar la calidad con la que esta empresa de artes gráficas elaboraba sus productos. Tengo varios carteles, sellos, postales, etc y están impecables. Los colores permanecen casi intactos tal y como podemos ver en el cartel de abajo.



      Para la impresión de litografías (lithos : piedra) se utiliza una piedra caliza muy pulimentada sobre la que se dibuja la imagen a imprimir. A partir de aquí, según los colores que se vayan a utilizar, se pasará el papel tantas veces por la piedra como colores tenga la impresión.

      La siguiente piedra pertenece al Muro de Berlin. Es una pequeña muestra del muro que se levantó el 13 de Agosto de 1961 y que duró hasta el 9 de Noviembre de 1989. La llamada República Democrática Alemana (RDA), de ideología comunista, no tuvo más remedio que levantar esta barrera entre las dos zonas en las que quedó dividida la ciudad de Berlín tras la Segunda Guerra Mundial. El régimen comunista veía como los ciudadanos de su zona huían al lado occidental antes de verse sometidos a su tiranía disfrazada de falso socialismo. Ante la certeza de que su zona se iba a quedar prácticamente vacía no tuvieron más remedio que levantar este muro que llegó a medir 45 km de longitud. Fue uno de los símbolos mas conocidos de la Guerra Fría y de la división de Alemania.


Fragmento del Muro de Berlín. 10x10x15cm aprox.
      Si observamos esta piedra podemos apreciar con toda claridad de que estaba fabricado el muro. Vemos cemento mezclado con cantos rodados  y piedras fragmentadas. También aparece la impresión de una vara de acero corrugado que servía para fortalecer aun más esta mezcla.


Muro de Berlin junto a la Puerta de Brandenburgo

      Afortunadamente esta historia forma parte del pasado reciente pero ahí está para recordarnos a que puede llegar la intransigencia del ser humano.


Puerta de Brandenburgo y El Muro. La cuádriga mira a Berlín Este.

      Viajemos de Alemania a Portugal y concretamente a su capital, Lisboa. Cuando uno patea la ciudad una de las cosas que le llama la atención es el adoquinado de sus aceras. Es como si anduviéramos sobre las teselas de una mosaico bizantino pero de mayor tamaño. La mayoría son piedras blanquecinas de caliza y ocasionalmente negras de basalto o pintadas de diferentes colores: azul, verde, etc. Es el llamado Empedrado Portugués y a los cualificados trabajadores que colocan estos mosaicos se les llama Mestres Calceteiros.

Adoquín de Lisboa. 10x10x10cm aprox.

      Lisboa comenzó a empedrar sus calles en 1842 y fue realizado inicialmente, como no, por prisioneros que trabajaron bajo las órdenes del gobernador militar del Castillo de San Jorge, Eusebio Pinheiro Furtado. Tuvo mucho éxito y se difundió rápidamente por otras ciudades portuguesas como Coimbra, Oporto, Olivenza y traspasó el Atlántico hacia las colonias portuguesas como Brasil. El paseo de Copacavana, en Río de Janeiro, está realizado de esta manera. Fue todo un símbolo de elegancia y  buen gusto.

Empedrado Portugués en el centro de Lisboa

      De Lisboa a Zaragoza. En una excursión con el Club de Arte Catalina de Erauso fuimos a Zaragoza con  el objetivo de explorar el Ebro Medio, es decir, el tramo que va desde Haro al Embalse de Mequinenza, lindando con Cataluña. Este trayecto transcurre por la llamada Depresión del Ebro, una especie de hondonada limitada al norte y oeste por los Pirineos y su prolongación oeste, al sur por el Sistema Ibérico y al este por los llamados Montes Catalanes. Esta zona queda aislada y no penetran los frentes de ahí su escasísima pluviometría y las temperaturas extremas en verano y en invierno. Una de las excursiones fue para visitar el Galacho de Juslibol. Un galacho es un meandro del río que se ha ido desecando y poco a poco se ha ido formando un espacio propio con flora y fauna características. Camino a ese galacho, un guía nos iba explicando el terreno que pisábamos. Abundaba un mineral blanco mezclado con la tierra, de aspecto cristalino. Pues bien, era piedra de yeso de donde obviamente se saca el  yeso.

Piedra de Yeso. 10x10x2cm. Aprox
      Cuando vas dirección Barcelona y atraviesas Los Monegros es muy habitual ver mezcladas con la tierra formaciones de color blanco que en invierno da la impresión que son de hielo. Pues no, son piedras de yeso que se deshacen con mucha facilidad al presionarlas.
      Durante esa excursión, caminando, se veían restos de antiguas canteras de extracción de yeso y de pequeñas factorías  donde se pulverizaba y purificaba para su uso en la construcción.

      Volando voy y volando vengo nos dirigimos a las Islas Afortunadas, concretamente a Lanzarote. Impresionante isla y con muchos contrastes paisajísticos. Cien por cien volcánica y con restos de erupciones recientes que se hacen manifiestos al visitar el Parque de Timanfaya. El trayecto en coche es alucinante ya que vas por una carretera de asfalto negrísimo con las líneas inmaculadamente pintadas de blanco y rodeado por un paisaje donde predomina la lava negra con formas muy caprichosas que llegan hasta el borde de la carretera. Dicen que si cojes un trozo de lava y lo "picas" con un martillo aparece en su interior una formación cristalina geodésica de color verde pálido a la que llaman olivina.

Olivina. 15x10x10cm. aprox.
      No se si creérmelo. Yo la compré en una zona costera junto al parque llamada Los Hervideros. El agua de mar golpea con fuerza sobre el acantilado de lava negra proveniente de los volcanes de Timanfaya y se pulveriza formando una especie de neblina que asemeja al agua hirviendo.

Los Hervideros
      Es muy típico ver en las joyerías, anillos, pulseras, collares, etc, con olivinas perfectamte pulidas. Es una piedra semipreciosa relativamente barata.

      Volvamos a la Península y aterricemos en Vigo. Después de haber comido unas ostras con un  albariño bien fresquito en el Mercado de La Piedra  nos dirigimos hacia el norte y a unos pocos kilómetros nos encontramos con la playa de La Lanzada, espectacular (es como la Concha pero más larga y totalmente salvaje abierta al mar). Junto a la Lanzada asoma una pequeña localidad, San Vicente Do Mar. Enfrente las Islas Cíes. ¿Qué más se puede pedir?. Bordeando el litoral aparecen unas formaciones graníticas de color sonrosado totalmente pulidas por las sacudidas del mar. Su aspecto es colosal.

Granito rosa. Piedra redonda de unos 12 cm de diámetro.
      Este tipo de granito es muy frecuente en Galicia. El más conocido es el de Porriño. De este material está construído el entorno del Peine del Viento.
      Bordeando el mar, desde San Vicente, hay un paseo que llega prácticamente a la ría de Arosa. Como somos madrugadores era un auténtico placer pasear a esas horas. En ese trayecto es donde cogí esta muestra.
      El recuerdo de la estancia en San Vicente es muy entrañable. Fuimos con las hijas, pequeñas todavía, sin haber terminado el colegio. No había turistas y disfrutamos de lo lindo.

      Mirando el mapa de España, abajo a la derecha se encuentra la comunidad de Murcia y ahí está la localidad costera de Puerto de Mazarrón, lugar de veraneo habitual y a la que he dedicado varios capítulos en este blog. Una vez allí como el día es muy largo hay que llenarlo de alguna manera siendo el paseo matinal una de las actividades que realizamos todos los días. En uno de los tramos del trayecto quedan los restos de una movilización de tierras que se hicieron allá por los 90 cuyo fin era la construcción de chalets y que no se llevó a efecto. Mezclada con esos deshechos estaba esta piedra que muestro abajo.

Piedra de Mazarrón 15x5x5 cm.
       Es de color rojizo, muy pesada por lo que probablemente tenga un alto contenido en hierro (no entiendo de minerales). Es conocida la tradición minera de esta localidad y que se remonta a la época de los romanos. Se sabe que los romanos asentaban allí donde había algo que pudiera ser aprovechado por los habitantes de su imperio. Aparte del pescado y sus derivados (por ej. el "garum") Mazarrón contaba con explotaciones mineras de hierro y plomo. Actualmente estas minas están abandonadas y se pueden visitar , a pesar del  deterioro en que se encuentran, y entre los colores que aparecen destaca el rojo. Ese tinte se obtenía del lavado y triturado de estas piedras y servía para dar color a las pinturas. El rojo resultante era denominado "Rojo Mazarrón". También leí que ese tinte servía para dar color al tabaco siendo el resultado final  el conocido "Tabaco Rojo de Sevilla".


Minas de Mazarrón
      Es una piedra que respira mucha historia con sabor a verano.

      Hasta aquí un repaso a estos recuerdos.
 
      Un saludo,