lunes, 8 de julio de 2024

Las Merindades de Burgos



 Tenía capricho de visitar esa zona burgalesa por todo lo que últimamente venía leyendo y escuchando sobre esa parte tan desconocida, por lo menos para mí, de la provincia de Burgos. Situada al norte, quedaría encajada entre el País Vasco y Cantabria. La comarca de Las Merindades de Burgos está dividida en 26 municipios con 360 núcleos de población. La capital es Villarcayo siendo las localidades más importantes Medina de Pomar (5856 habitantes), Villarcayo (3942 habitantes), Espinosa de Los Monteros 1642 habitantes) y Villasana de Mena (1565 habitantes). El resto lo componen numerosas aldeas dispersas que forman parte de la llamada "España vaciada" debido a que en los años 50 del pasado siglo estas localidades sufrieron un importante proceso migratorio hacia el Gran Bilbao.



Estudiamos el viaje y ya que las visitas las íbamos a realizar de norte a sur, decidimos ir por el norte dirección Bilbao y posteriormente adentrarnos en la comarca a través del Valle de Mena. El destino era la localidad de Corconte (C.A. Castilla León) y hospedarnos en el Hotel/Balneario de Corconte durante tres noches. Este establecimiento hotelero se encuentra a los pies del puerto del Escudo que comunica la Comunidad Autónoma de Castilla León con Cantabria. La distancia desde San Sebastián era de 211 km. Este solitario centro termal está situado junto al Embalse de Reinosa, también llamado Embalse del Ebro, y disfruta de un paraje llano con una gran amplitud de vistas. Reina el silencio absoluto.

Hotel/Balneario de Corconte

Salimos por la mañana y la primera parada la hicimos en el valle de Mena, concretamente en Vallejo de Mena, a 3 km de Villasana de Mena. El motivo fue visitar la iglesia de San Lorenzo de Vallejo de Mena. Pequeño templo románico tardío (finales siglo XII y principios del XIII) declarado como B.I.C (Bien de Interés Cultural) desde 1931. Destaca la calidad de sus materiales y la abundante y diversa riqueza escultórica en las arquivoltas, capiteles  y canecillos. Es la joya del románico menés.


Iglesia San Lorenzo de Vallejo de Mena

Tras la visita nos dirigimos a Villasana de Mena con la intención de comer. Dimos un paseo por el pueblo y pudimos comprobar la omnipresencia del Athletic de Bilbao. Se veía la bandera por todas partes. Comimos un menú del día y continuamos el viaje hasta el hotel. El recorrido fue de lo más agradable por el poco tráfico y lo verde del paisaje. Cualquiera diría que estábamos en la provincia de Burgos.

Hall del Hotel

Una vez en el hotel fuimos a la habitación, deshicimos las maletas y realizamos una rápida inspección del establecimiento. Fue inaugurado en 1922 y el paso del tiempo deja huella aunque reconozco que las obras de modernización que han efectuado hace que sea bastante acogedor. Amplios salones, comedor, cafetería y galería. Leyendo su historia y observando las fotografías colgadas en los pasillos esta instalación llegó a disponer de pistas de tenis, bolera, etc. Todavía existe la capilla y parte del edificio se destina a baños termales siendo un destino para los jubilados del Imserso.

Salón principal

Cuando nos aproximábamos al hotel, en la carretera que ascendía hacia el puerto del Escudo, vimos una estructura piramidal que nos llamó la atención. Una vez instalados decidimos visitarla. Subimos en coche y comprobamos que se trataba efectivamente de una pirámide escalonada. El paso hacia el monumento estaba cerrado y tuvimos que sortear una valla de la carretera. Se trataba de la llamada "Pirámide de los italianos".

Pirámide de los italianos


Este monumento es un inquietante mausoleo funerario de hormigón, forrado con placas calizas, de 20 mts de altura. Fue construido e inaugurado por Francisco Franco el 26 de Agosto de 1939 (inauguración oficial), terminada la Guerra Civil, para acoger los restos de 384 soldados italianos y 12 oficiales, caídos en la batalla de Santander que tuvo lugar entre agosto y septiembre de 1937 y como símbolo de agradecimiento a la inestimable ayuda prestada por Benito Mussolini al ejército nacional. También acudieron el conde Galeazzo Ciano y Ramón Serrano Suñer, ministros de asuntos exteriores de Italia y España respectivamente.

Vista frontal. Se aprecia una M


El monumento evoca las construcciones funerarias romanas de la Antigüedad que a su vez, como todo lo romano, se inspiraba en modelos helenísticos. En la fotografía vemos la entrada principal flanqueada por una M de proporciones faraónicas en alusión a Mussolini aunque algunos historiadores apuntan a que alude a "Moritorio"(Cementerio).

Interior de la Pirámide


En el interior al que se accede a través de una apertura horadada en el cemento que tapia la entrada principal (inicialmente existía una puerta metálica acristalada) podemos ver los columbarios donde reposaban los restos de los militares italianos. En el centro se aprecian restos de lo que podría haber sido un altar. Como podemos ver en la fotografía el estado de abandono es total.




En 1975, fallecido Franco, el Gobierno de Italia ordenó la exhumación de todos los restos humanos. Los de 268 militares fueron repatriados a Italia en cajas de zinc y el resto se trasladaron a la iglesia de San Antonio de Padua de Zaragoza, santuario capuchino de propiedad y jurisdicción italiana y sede del "Sacrario Militare Italiano". Desde 1978 el monumento ha sido expoliado y vandalizado.
En el hotel donde nos hospedamos está enmarcado el menú servido en ese establecimiento con motivo de la inauguración del monumento. Parece que las fechas no coinciden.

Carta

Terminada la visita volvimos al hotel y nos dimos un paseo caminando hasta la localidad de Corconte distante a 3 km. En el bar Conchi, el único del pueblo/aldea picamos algo y volvimos caminando. Al llegar nos encontramos con un grupo de personas del Imserso alojadas en el hotel. A esa hora tocaba clase de baile. Nos acomodamos en la galería y un poco más tarde, en una sala contigua, comenzaba el Bingo. Allá que fui. El cartón a 50 céntimos. Jugué 2 o 3 partidas y ante el éxito cosechado me retiré. Poco a poco se hacía de noche y nos retiramos a la habitación. Al día siguiente teníamos un apretado programa.


ESPINOSA DE LOS MONTEROS

Desayunamos hacia las 9h30 (desayuno más que aceptable) y nos dirigimos a la localidad de Espinosa de los Monteros distante a 37 km (habitantes en 2022: 1642). Llamada así porque el año 1006 se creó el Cuerpo de los Monteros de Cámara para proteger por las noches al conde de Castilla, Sancho García. Posteriormente está función pasó en herencia a la monarquía castellana y española. Como anécdota diré que en 1924 en Espinosa de los Monteros se abrió la primera oficina del Banco Santander fuera de Cantabria. Tras la ciudad de Burgos es la localidad que más monumentos catalogados posee de la provincia. Numerosas casonas, torres, y palacios solariegos se pueden encontrar el la villa.


Palacio del Marqués de Chiloeches


Palacio del Marqués de Chiloeches (S.XVI-XVII) de estilo renacentista. Impresionante palacio donde apreciamos en la fachada principal, de sillería, un cuerpo central flanqueado por dos torres cuadrangulares. Sobre la puerta, protegida por dos columnas y un frontón, un imponente escudo perteneciente a los Zorrilla, los constructores del palacio. Posteriormente quedó deshabitado y más tarde fue rehabilitado por Don Luis de Porras, Marqués de Chiloeches.

Torre de los Monteros


Seguimos caminando y nos encontramos con otro edificio singular de la localidad: La Torre de los Monteros. Edificio construido durante el siglo XIV como fortaleza y que serviría de referencia para levantar otras torres defensivas en los alrededores. Perteneció a los Marqueses de Legarda cuyo escudo se puede apreciar en la portada de la entrada principal.

Portada de la entrada principal




En los alrededores de esta torre todavía se pueden ver antiguas construcciones de la localidad.




Lo más entretenido del paseo matinal fue que miraras donde miraras había algún edificio singular o alguna torre a la vista.




Otro de los edificios que nos encontramos es el Palacio de los Fernández Villa, situado junto a la carretera general que cruza Espinosa de los Monteros. Su magnífica conservación hace que sea uno de los edificios más nobles de la ciudad. Es una torre palacio con motivos renacentistas contruída entre los siglo XVI y XVII.

Palacio de los Fernández Villa


El mayor valor artístico del exterior reside en la portada de acceso con una enorme puerta de madera dotada de vistosos herrajes y flanqueada por dos columnas estriadas. Sobre la puerta podemos ver una ventana con un rosetón superior.

Puerta

Sería interminable describir cada uno de los edificios que fuimos encontrando. El último que propongo es esta casa de aspecto colonial que también está junto a la carretera general. Se trata de la Casa de los Sainz de Baranda.

Casa de los Sainz de Baranda

Edificio de estructura rectangular dividido en dos plantas. La puerta de entrada está a más altura que el nivel del suelo y se accede a ella por una escalera de doble acceso. Sobre dos pilares podemos apreciar el típico mirador montañés. Terminamos el recorrido y decidimos ir a comer. Lo hicimos en el Restaurante La Mantequería. Nada del otro mundo.

Cabecera de la Iglesia de Santa Cecilia

De camino al parking pudimos admirar la cabecera de la iglesia de Santa Cecilia. De estilo renacentista se empezó a construir en 1510. Edificada sobre una anterior de estilo románico. Durante la Guerra de la Independencia fue saqueada por los franceses. 
La siguiente visita era el complejo kárstico de Ojo Guareña.

Ojo Guareña


OJO GUAREÑA

Este complejo kárstico está formado por mas de 110 km de galerías y fue declarado Monumento Natural por el Gobierno de Castilla y León en 1996. Formando parte de este paraje encontramos la Ermita y Cueva de San Bernabé y San Tirso.





Ermita y Cueva de San Bernabé y San Tirso

Tanto la ermita como la cueva se encontraban cerradas por lo que no pudimos visitarlas. Nos conformamos con la inspección del paisaje. Solo por eso valía la pena el desplazamiento. 
Muy cerca se encontraba la localidad de Puentedey. Allá fuimos


PUENTEDEY

Está catalogado como uno de Los Pueblos Más Bonitos de España. Su caserío se alza sobre el puente natural que le da el nombre por donde transcurre el río Nela. 



Las proporciones de este puente son tan grandes, (se pueden apreciar en la fotografía inferior), que en la Edad Media se atribuía su autoría al dedo de Dios (Puentedey: Puente de Dios). En 2011 se contabilizaron 48 habitantes. Su perfil demográfico se ajusta a la denominada "España vaciada".



No pudimos visitar el pueblo ya que empezó a llover. Salimos de allí en el coche poco a poco. Aquello se convirtió en una colosal tormenta con pedrisco. Al estar encajonado en un valle los truenos retumbaban de una manera impresionante. 

Puentedey

Decidimos volver al hotel distante a 25 km. Dejó de llover y pudimos disfrutar de un viaje de vuelta muy tranquilo y agradable ya que no encontramos ningún coche durante el recorrido. Disfrutamos de una paisaje maravilloso.

Pantano del Ebro


ORBANEJA DEL CASTILLO

Ese era el destino del día siguiente. Una localidad con 50 habitantes censados en el año 2021. Está considerada como Conjunto Histórico desde el 3 de Junio de 1993. Se trata de un pueblo precioso enclavado en pleno cañón del Ebro. Nada más aparcar el coche nos encontramos con la Cascada de Orbaneja, probablemente el paraje más fotografiado de la villa. De unos 25 mts de altura, el agua caprichosamente ha ido esculpiendo una gran variedad de terrazas.

Cascada de Orbaneja


Desde aquí a través de unas empinadas escaleras llegamos a lo que podríamos llamar el centro. Un torrente de agua cristalina que emerge de una cueva llamada la Cueva del Agua y que divide a Orbaneja en dos mitades. Se vaya en la época que se vaya el agua siempre está presente en mayor o menor cantidad.




Espectaculares resultan también las montañas que rodean a esta aldea. La naturaleza las ha ido erosionando y modelando con formas caprichosas como la llamada "el beso de los camellos", con un espacio central que recuerda al mapa de África.

El Beso de los Camellos

Paseamos por las callejuelas de aspecto medieval. Coincidió que al llegar no había mucha gente pero al tratarse de un sábado poco a poco aquello se fue llenando (cosa nada difícil) y decidimos dar por concluida la visita. 



Nos dirigimos a la cercana localidad de Valdelateja donde habíamos reservado mesa en el Asador Santa Centola. Una coqueta aldea atravesada por un río. Llegamos pronto y paseamos haciendo tiempo.



Asador Santa Centola

Fue todo un acierto. Comimos de maravilla y muy bien atendidos. La sorpresa vino al decirnos el dueño, Iñaki, que era de Cestona. Un local, antigua cuadra, muy cuidado y decorado con mucho gusto y con un protagonista principal: un magnífico horno de leña que te recibía nada mas atravesar la puerta de entrada.

Horno


Nos dejamos aconsejar por Iñaki: Como entrantes unas magníficas anchoíllas y unas bolitas de queso de cabra con sésamo. y como plato estrella un lechazo sublime. De los mejores que he comido. Y de postre una tarta de queso espectacular. Muy buena relación calidad/precio.

Comedor

CRESPOS

Con un buen sabor de boca nos despedimos del dueño y pusimos rumbo al Monasterio Cisterciense de Santa María de Rioseco o mejor dicho, sus ruinas, distante a 35 km. En el trayecto vimos un cruce a Crespos. Nos habían hablado de una iglesia románica existente en dicha localidad. No nos lo pensamos mucho y allí que fuimos.

Iglesia de Nuestra Señora del Rosario

Una agradable sorpresa ya que nos encontramos con una preciosa iglesia románica. Según consta en un panel de información nos encontramos ante la primera iglesia fechada en Burgos en el siglo XII. Un sillar tallado situado en un contrafuerte a la derecha de la entrada así lo confirma. Año 1147. Se trata de una pequeña iglesia a escala humana en la que destacan canecillos (19 rodean el ábside) y capiteles de traza bastante primitiva. 

Portada

En la fotografía superior podemos ver la portada de medio punto y tres arquivoltas con decoración vegetal y dientes de sierra. Tuvimos mucha suerte de encontrarnos la puerta abierta.

Abside central

Accedimos al  interior. La iglesia de una nave presenta una preciosa arquería ciega bajo una primera línea de imposta decorada con taqueado jaqués y que rodea todo el ábside. Los capiteles están muy ornamentados con leones, águilas, cabezas humanas y escenas de lujuria

Arquería ciega

SANTA MARIA DE RIOSECO

Continuamos con la excursión dirección al monasterio. El acceso al mismo deja mucho que desear. Hay que dejar el coche en el bordillo de una carretera muy estrecha y en malas condiciones, y subir andando por un camino de muy difícil acceso para personas con algún tipo de impedimento físico.

Claustro del Monasterio Cisterciense de Santa María de Rioseco

En este monasterio cisterciense los monjes se asentaron en 1236. De su aspecto actual destacan la iglesia, la sala capitular y el nuevo claustro del siglo XVII erigido sobre el original. 

Altar

Este monasterio fue abandonado durante la Guerra de la Independencia (1808-1814) y el Trienio Liberal (1820-1823). En 1835 bajo el decreto de Desamortización de  Álvarez de Mendizábal la vida monástica desapareció definitivamente. Desde entonces fue cedido al Arzobispado de Burgos y sufrió expolio y abandono. No hay mas que verlo.


Pero bueno, como todo es aprovechable, paseando por el claustro no encontramos con lo que imagino era un equipo que estaba haciendo un reportaje fotográfico/video con unas modelos. La verdad es que el entorno era muy apropiado para combinar la moda actual con las ruinas de un cenobio.


El día llegaba a su final. Fue una jornada intensa y teníamos ganas de volver al hotel, sentarnos un rato en la cafetería y jugar unos cartones al bingo. El día siguiente, domingo, último día, el plan era visitar la localidad de Frías y poco a poco vuelta a casa.

FRÍAS

Vista de Frías desde el Castillo de Los Velasco

Salimos temprano de Corconte dirección Frías, localidad distante a 73km. Pertenece a la provincia de Burgos y está enmarcada en la comarca de Las Merindades, partido judicial de Villarcayo. En el año 2023 había censados 267 habitantes. Está catalogado como uno de Los Pueblos Más Bonitos de España, título totalmente merecido. Lo primero que llama la atención cuando vas llegando es un cerro con un castillo (Castillo de Los Velasco) y sobre el río Ebro un puente medieval construido en piedra con un torreón en el centro. 

Puente Medieval de Frías

Es un puente de origen románico de los mejor conservados de esa época en la Península Ibérica. De 143 metros de largo y con 9 arcos. En el siglo XIV se añadió una torre defensiva para poder cobrar el llamado impuesto de pontazgo. Su situación era estratégica ya que servía para atravesar el río Ebro y poder comunicar la Meseta con el norte de la provincia y la cornisa cantábrica.

Torreón del castillo

Nos adentramos en Frías y recorrimos sus empedradas calles que le aportan un encanto especial.



Entre todo el entramado urbano destaca el Castillo de Los Velasco y la iglesia parroquial de San Vicente y San Sebastián. Subimos al castillo y a través de una escalera pudimos llegar a la parte superior de torre del homenaje. Las vistas eran espectaculares. Estando allí arriba entiendes que esta localidad fuera un punto estratégico muy importante entra la Meseta y la cornisa cantábrica. 

Subiendo a la torre del homenaje

Estuvimos un buen rato paseando por el castillo situado en la parte alta de un cerro llamado el cerro de la Muela. Lo primero que se conoce de este castillo data del año 867 aunque la construcción actual procede del siglo XII, en torno al reinado de Alfonso VIII. Su misión era claramente defensiva.

Entrada al castillo


En la fotografía superior, a la derecha, podemos ver la puerta de entrada a la que se accede por un puente de madera sobre un foso. Todo su perímetro tiene altos muros almenados con numerosas ventanas saeteras. La torre del homenaje, la que se encuentra sobre una roca, ha sufrido varios derrumbes. El último en 1830 con 30 víctimas mortales.

Iglesia de San Vicente y San Sebastián


Terminamos la visita del castillo y caminando por el casco histórico llegamos hasta la iglesia parroquial de San Vicente y San Sebastián, de origen románico pero muy modificada a principios del siglo XX. La portada original se encuentra en el Museo de los "Cloisters" de Nueva York (Museo de los Claustros).

Portada Iglesia de San Vicente y San Sebastián de Frías


TOBERA

Era domingo, día de culto, por lo que no pudimos visitarla a fondo. Hicimos una breve parada en una cafetería y en coche nos dirigimos a Tobera.

Tobera

Allí nos encontramos con un puente medieval que cruza el río Molinar y al otro lado la ermita románica de Santa María de la Hoz cuya construcción data del siglo XIII,  presentando tanto elementos románicos como góticos. Debajo otra ermita, ésta más pequeña, del siglo XVII, con un altar dedicado al Cristo de los Remedios. Un lugar con mucho encanto.


La excursión llegaba a su fin y comimos en un restaurante cerca de Frías. Con un recorrido de 166 km por delante, volvimos a casa.
Un viaje más que aconsejable del que nos ha quedado muy grato recuerdo.

Un saludo,

Vestido de novia

 Pierre Lemaitre no deja de sorprenderme incluso con un libro editado en 2014, hace 10 años. Desde que ganó el premio Goncourt  en 2013 con el libro titulado Nos vemos allá arriba (Au revoir là-haut) el escritor francés se ha convertido en uno de mis autores favoritos. Títulos como el anterior, Los colores del incendio, El espejo de nuestras penas, La gran serpiente, El ancho mundo, etc, no dejan indiferente a nadie. En este caso el elegido ha sido Vestido de novia.

Pierre Lemaitre

Sophie Duguet, hija de una psiquiatra fallecida empieza a sufrir una serie de trastornos conductuales, cognitivos, etc, a los que no encuentra explicación. Todo empieza tras el robo de su bolso por parte de un motorista que en una rápida maniobra consigue abrir la puerta de su coche y sustraerlo. A partir de ahí este personaje comienza a espiarla desde un apartamento enfrente del piso de la protagonista y con una frialdad absoluta entra en su piso, le cambia fechas en el ordenador, le sustrae todo tipo de cosas que posteriormente las vuelve a dejar en su casa pero cambiando su ubicación. Incluso comienzan a aparecer cadáveres a su alrededor. Todo esto hace que Sophie sufra severos trastornos que alteran de manera aparentemente irreversible su vida.


Se trata de una novela adictiva aunque en ocasiones tan angustiosa que dan ganas de dejarla debido a la intriga, la crueldad y el sadismo con el que ocurren los acontecimientos. Hay momentos tan impresionantes que incluso me sudaban las manos. La habilidad narrativa con la que nos deleita Lemaitre provoca que te enganches de tal manera que incluso cuando estás terminando el libro eres incapaz de adivinar el final, el cual se desarrolla de manera súbita.

Un pedazo novelón que encumbra a Pierre Lemaitre a lo más alto.

Un saludo,

miércoles, 3 de enero de 2024

Andalucía: Jaén y Córdoba (2)

 Era lunes y salimos de Baeza dirección Córdoba, distante 138 Km. Una parada era obligatoria antes de llegar: Jaén, capital de provincia a 48 km. Y una visita: La Catedral de Jaén, el monumento más emblemático de la ciudad. Su construcción  duró 184 años (1540-1724) y diferentes arquitectos pasaron a lo largo de su realización presentando una impresionante armonía en sus diferentes estilos. Se asienta sobre el solar de la antigua mezquita mayor de la Jaén almohade.

Fachada principal de la Catedral de Jaén

En su interior lo primero que llama la atención son sus dimensiones y su luminosidad. Tanto la nave central como las dos laterales y el crucero son altísimas y de la misma altura constituyendo lo que se denomina planta de salón o lo que los alemanes llaman Hallenkirche. Diferentes estilos confluyen en el interior: renacentista, barroco, churrigueresco y neoclásico.


En el centro del crucero podemos contemplar una elegante cúpula obra del arquitecto Juan de Aranda Salazar de 12,5 metros de diámetro y 50 de altura.


Detrás de la mesa del altar apreciamos un templete de 3,5 metros de altura realizada en Madrid. Obra del arquitecto Juan Pedro Arnal (1735-1805).


En el acceso a la sacristía y tras un cristal nos encontramos con La Custodia del Corpus Christi. Ésta no es la original, que fue destruída en 1936 tras el estallido de La Guerra Civil efectuada por Juan Ruiz "El Vandalino" en 1533. Es una réplica de plata y plata sobredorada realizada en Camas (Sevilla).


La imponente sacristía es la obra cumbre de Andrés de Vandelvira, arquitecto renacentista español y una de las obras más importantes del Renacimiento en España. En la cabecera central hay un retablo relicario obra de Alonso de Mena. La sacristía consta de ochenta columnas corintias de piedra de una sola pieza. En el muro derecho cinco ventanas proporcionan luz natural a la sala.


Si nos dirigimos al coro podemos admirar el órgano principal, obra de 1705. Durante la Guerra Civil los tubos fueron colocados en en Castillo de Santa Catalina y en la misma Catedral simulando cañones antiaéreos. En 1941, ante su deterioro, la Casa Amezkua de Hernani fue la encargada de fabricar unos nuevos  y colocarlos. La caja es la misma que se construyó en 1780.


El coro es uno de los más grandes de España con 148 sitiales en madera de nogal.


En resumen, una soberbia catedral en la que confluyendo diferentes estilos  vemos que aportan una impresionante uniformidad. Todo lo que se ve es una auténtica obra de arte que nos da a entender el esplendor del que disfrutó la ciudad. Terminada la visita vuelta al coche y dirección Córdoba distante a 110 km.


Córdoba: sultana y mora. Ciudad bañada por el río Guadalquivir. En 2022 se encontraban censados 319515 habitantes siendo la tercera ciudad más poblada de Andalucía tras Sevilla y Málaga. Fundada en S. II a.C por los romanos alcanzó su máximo esplendor durante la dominación musulmana siendo capital del Emirato de Córdoba. En 1236 Fernando III el Santo reconquista la ciudad. En la actualidad es una de las ciudades mejor conservadas de España con un centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 17 de Diciembre de 1984.



Habíamos reservado habitación en el Hotel Hesperia de Córdoba (www.hesperia.com) situado prácticamente delante del Puente Romano, por lo que el acceso al centro histórico era inmediato. Un hotel cómodo, con un personal muy atento y con ganas de agradar. En la parte superior disponía de una terraza con bar desde la que se podía disfrutar de unas vistas espectaculares. El desayuno no lo teníamos incluido pero a 5 minutos andando llegabas a unos bares (bar Miguelito y bar los Romerillos) en los que te servían un desayuno estupendo y a un precio más que aceptable.



Llegamos al mediodía y fuimos a comer al bar Miguelito. La verdad es que comimos muy bien, sin grandes pretensiones y muy bien atendidos. Después del café y tras tomar un chupito de un "potente" anís cordobés de Rute, salimos y nos pilló una impresionante tormenta. Vuelta al Miguelito y a por otro chupito. Una vez pasado el aguacero cruzamos el puente romano, también llamado puente de San Rafael ya que en el centro nos encontramos con una estatua del santo, patrón de la ciudad y muy venerado por los cordobeses. Llegamos a los alrededores de la Mezquita. Ya desde fuera comienzas a admirar la belleza de semejante construcción con solo ver las puertas de entrada.



La visita a la Mezquita la teníamos reservada para el día siguiente así que nos decidimos por visitar los jardines ya que la entrada era libre. En el hotel nos avisaron que en diferentes puntos de la ciudad estaban expuestos unos grandes centros florales. Concretamente aquí pudimos contemplar uno de ellos que para mi entender se asemejaba a una gran hamburguesa con diferentes verduras.



Pasamos un buen rato paseando  y después anduvimos por las callejuelas que rodean a la Mezquita. El tiempo continuaba bastante inestable y después de picar algo volvimos al hotel. La jornada había sido larga, viaje incluido. Para el día siguiente teníamos varios planes organizados.



Nos levantamos a la hora habitual, más o menos a las nueve y fuimos a desayunar a los Romerillos. Un excelente pan con tomate y un buen aceite virgen extra con un café con leche. Todo por un precio más que aceptable. Nuestro primer destino era Montoro. Una localidad cordobesa a 47 km de la capital localizada en un gran meandro que forma el río Guadalquivir. Famosa por sus curtidos de piel, nuestro objetivo era visitar a un famoso guarnicionero, Manuel Mohedo, del que habíamos oído hablar. 



Entramos en la tienda y muy amablemente nos atendió el hijo de Manuel Mohedo, actual propietario. Muy especializado en fabricar botas camperas y otros tipos de calzado así como bolsos, cinturones, carteras, etc. Nos enseñó el taller y damos fe que allí todo es artesanal. Un ayudante estaba cosiendo unos zapatos. Hablamos con él largo y tendido sobre su trabajo. Nos explicó que el último encargo que había realizado eran unas botas camperas azules. Menudo capricho.



Le hicimos algunos pedidos para Navidad y posteriormente nos dimos un paseo por las calles de la parte antigua de la ciudad. Un mercadillo delante del ayuntamiento nos llamó la atención y no pudimos resistir la tentación.



Volvimos a comer a Córdoba. Teníamos reserva en Bodegas Campos (www.bodegascampos.com), un magnífico restaurante recomendado por un amigo que se cuida muy bien cuando viaja. Situado en pleno casco antiguo y decorado con mucho gusto. Es una antigua casa solariega con salones, patios y espacios reservados, todos con un encanto único y especial. Un referente gastronómico de la ciudad. La comida no defraudó en absoluto.




Terminamos de comer y nos dimos una vuelta por el casco antiguo disfrutando de sus calles y patios. 



Se acercaba la noche y teníamos reservada una visita nocturna a la Mezquita/Catedral también recomendada por este amigo.


Antes de entrar picamos algo en los alrededores de la Mezquita concretamente en el bar Santos, famoso por la tortilla de patatas que según se anuncia es la mejor del mundo. Es curioso como estos reclamos atraen al turisteo (me incluyo) porque la verdad es que personalmente me pareció un pedazo mazacote de patata cocida, ni siquiera frita. El encanto del local? que puedes comer comer tu ración en la calle, como así hicimos.



Llegó la hora de la visita y entramos en los jardines de la Mezquita. En una de las alas nos pasaron un audio-visual muy logrado en el que iban explicando la historia de su construcción. No nos dejaron hacer ninguna fotografía.



La antigua mezquita andalusí, actual Catedral de Córdoba, obra cumbre de la arquitectura andalusí y paradigma de los templos islámicos en la Península Ibérica, se construyó entre los siglos VIII y X. Participaron los emires omeyas Abderramán I y Abderramán II, el califa Alhaquén II y el hayib (primer ministro) del califa Hixem II Mohamed Ibn Amir (Almanzor o Al-Mansur).


Se convirtió en catedral a partir de 1236 año en que Fernando III el Santo reconquista la ciudad.


En el siglo XVI la antigua sala de oración (haram) fue sensiblemente modificada al construirse un templo cristiano de estilo gótico-renacentista que es lo que conforma la actual Catedral.


Acompañados de una guía nos fuimos adentrando a través de todo el entramado de arcos y columnas a la vez que se iba iluminando todo el recorrido. Un espectáculo impresionante de luz y sonido nos acompañó durante todo el recorrido. Además no se hizo pesado porque todo duró una hora y media aproximadamente. Tras la visita fuimos caminando poco a poco hacia el hotel.



Al día siguiente volvimos a desayunar a los Romerillo y nuestro plan era visitar el Alcázar de los Reyes Cristianos, muy próximo a la Mezquita/Catedral. Este edificio formaba parte del antiguo Palacio Califal y cuando Córdoba es reconquistada por Fernando III el Santo se encontraba totalmente asolado. Alfonso X el Sabio inicia su reconstrucción y es completada durante el reinado de Alfonso XI. Ha sido un edificio multiusos: desde sede de la Inquisición a cárcel municipal (primera mitad del siglo XIX).


Su construcción es casi rectangular con cuatro torres en los ángulos y con extensos muros de sillares pétreos.



En su interior nos encontramos con frondosos jardines, fuentes, árboles y hierbas aromáticas.



Por la noche había llovido bastante pero durante el día pudimos disfrutar del sol y pasear y pasear. Muy exóticos me parecieron unos granados con sus frutos correspondientes.





Una vez terminada la visita a los jardines pasamos al interior visitando las diferentes estancias.



En una de ellas podemos apreciar un sarcófago. Se le considera uno de los sarcófagos romanos mejor conservados de la península ibérica.



Es el llamado sarcófago de las Puertas del Hades realizado en el siglo III en mármol de Carrara probablemente por una familia noble cordobesa. Fue encontrado en 1958 en el barrio cordobés de la Huerta de San Rafael y trasladado al Alcázar. En el frontal aparece la familia de los difuntos a los lados de las puertas del Hades o puerta de acceso a los infiernos. Por lo tanto nos encontramos ante un sarcófago pagano.



Otra de las estancias es el llamado Salón de los Mosaicos. Aquí se trasladan entre 1958 y 1959 ocho impresionantes mosaicos que formaban parte de una domus romana que había sido encontrada en unas obras de remodelación de la plaza de la Corredera de la ciudad.



 Terminada la visita salimos del Alcázar y caminando nos dirigimos al Mercado Victoria situado en lo que podríamos llamar zona nueva de la ciudad. Una buena caminata. Un espacio con establecimiento y bares muy en la línea de los mercados modernos.


Tomamos un aperitivo y al salir fuimos caminando tranquilamente llegando hasta plaza de la Corredera (otra buena caminata). Comimos en una terraza. Tras el café y el chupito correspondiente fuimos hasta  la Plaza del Potro, llamada así por el potrillo representado en la parte superior de una fuente.



Aquí se encuentra la llamada Posada del Potro, patio típico andaluz que fue destinada a posada y más tarde a patio de vecinos. Este lugar ya es nombrado por Cervantes en Don Quijote de La Mancha, por Pío Baroja en La feria de los discretos y por Ildefonso Falcones en La mano de Fátima.



Es heredera de los funduq o alhóndigas islámicas, destinadas al albergue de viajeros y comerciantes con un patio central rodeado de habitaciones.



En 1924 fue declarado Monumento Arquitectónico Artístico. Posteriormente fue restaurado varias veces albergando actualmente el Centro Flamenco Fosforito inaugurado por el propio Fosforito, maestro del cante jondo.


El día había sido largo y las caminatas lo mismo así que a orillas del Guadalquivir nos sentamos en una cafetería y le dimos a la cerveza su merecido.


Volvimos al hotel y subimos a la terraza desde la que pudimos admirar estas vistas de Córdoba con el Puente Romano, el río Guadalquivir, la Mezquita/Catedral y el minarete o alminar de la Mezquita convertido actualmente en campanario. Fue nuestro último día en Córdoba. Al día siguiente volvimos haciendo noche en Madrid, ciudad que bien vale una visita. Fueron unos días muy intensos y creo muy bien aprovechados.

Un saludo,



martes, 5 de diciembre de 2023

Las hijas de la criada

 Sonsoles Ónega es la autora de este libro y ha sido la ganadora el Premio Planeta 2023 en su 72 edición. La ceremonia de entrega tuvo lugar, como siempre, la noche del 15 de Octubre en Barcelona, día de Santa Teresa de Jesús. El motivo celebrarse ese día se debe a que coincidía con el santo de la mujer del fundador de la Editorial Planeta José Manuel Lara Hernández.


Sonsoles Ónega es una periodista más conocida en su faceta televisiva que en la de escritora aunque tiene varios libros publicados: "Calle Habana esquina Obispo", "Donde Dios no estuvo". Su mayor éxito literario ha sido la novela "Después del amor" (2017) ambientada en la España de la II República. Hija del conocido periodista Fernando Ónega, no cabe duda que desde pequeña ha convivido con el periodismo. Nació en Madrid en 1977 y estudió periodismo en la Universidad CEU San Pablo. Inició su carrera profesional en CNN+ y posteriormente en la Cuatro. Más tarde pasó a los servicios informativos de Telecinco como cronista parlamentaria y  presentó el programa "Ya es mediodía". En Julio de 2022 fichó por Atresmedia Televisión para presentar un nuevo proyecto: "Y ahora Sonsoles".



La historia que narra el libro tiene lugar fundamentalmente en Galicia, concretamente en Punta do Bico, en la Ría de Arosa. También hace referencia a Cuba, Argentina, Vigo. La trama se inicia a principios de 1900. La acaudalada familia Valdés vive en un pazo cuidado por un matrimonio: Renata y Domingo. La casualidad quiere que Doña Inés, esposa de Don Gustavo Valdés dueño del pazo, y Renata, den a luz dos niñas prácticamente a la vez. Ambas son hijas de Don Gustavo. Renata, en un acceso de venganza hacia Don Gustavo por la indiferencia hacia su hija  intercambia las dos niñas queriendo para la suya un futuro mejor. Diferentes acontecimientos van surgiendo a lo largo del libro que hacen que la lectura sea muy entretenida y amena.



Desde hace unos años este premio no goza de muy buena crítica ya que en él confluyen intereses comerciales. Como el premio está dotado con un millón de euros (más que el Premio Nobel) veo lógica la posición de la Editorial de premiar un libro escrito por una persona conocida y con una trama sencilla para que pueda ser leído por diferente tipo de público.

Animo a que el personal lo lea.

Un saludo,